Rant-o-pia

La Cornucopía de los Rants.

Yo fui empleado de gobierno y sobreviví al conformismo.

Hace Aproximadamente 15 años, cuando tuve que decidir a qué facultad quería ir, estando aún en la prepa, y por más que le saqué la vuelta a las matemáticas, -que hoy día son mi pasión-, caí a la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, y un amigo a quien llamaré “Deibid” para ocultar su identidad y quien se propuso estudiar algo “sin matemáticas”, entró a la Facultad de Derecho y se hizo Licenciado en Derecho a golpe de machete, desde que nos separamos en la prepa y al no haber celulares ni correo electrónico, pues ya no supimos nada uno del otro.

Habiendo Deibid terminado su carrera, un tío diputado lo metió a trabajar en gobierno, y no volví a  saber de él, hasta que un día me lo encontré en una estación del metro, y en lo que llegaba el metro pues nos pusimos al corriente, yo tenía ya 20 años y seguía sin tener novia y el llevaba ya 2 semanas trabajando con su tío, tenía un escritorio en la cámara de diputados del H. congreso de la unión, y un lugar en el estacionamiento con su nombre, me dijo algo agüitado, que se aburría mucho, que tomaba el metro a las 7:30 y llegaba siempre a las 8:00 puntualito, y checaba tarjeta por ser “administrativo” que llegaba a su escritorio, y pedía prestadas secciones de “El Norte” para entretenerse, hasta empezó a leer la sección cultural, que ya por ahí de las 9:30 A.M. iba y se servía un café, y así le daban las 10:00 A. M., luego checaba las secciones que ya se habían desocupado del periódico, a las 11:00 salía y se comía unos tacos, volvía a las 11:40 esperaba que diera la 1:00 P. M. salía a comer a la Siberia, o a los puestos de comida que hay ahí en Juan Ignacio Ramón, regresaba a las 2:00 y a las 3:00 checaba tarjeta de vuelta para salir.

Me dijo que se le hacían taaaaan largos los días, que lo más probable es que renunciara o pidiera algún cambio o algo, porque aunque pagaban bien, se desesperaba, en eso llegué yo a mi estación y pues él le siguió en el metro, -Ahí la vemos. –Sobres pinche David Joto (todavía no se popularizaba el decir “gay”).

Y un tiempo después, unos dos meses Aprox. Me lo volví a topar, con mejor ropita, ya nada de pantalones cross colors ni converse, y traía un VW Golf, en aquel entonces el auto preferido de los “juniors”, y me dijo que ya le habían dado su plaza, una estatal, y le pregunté que si siempre se cambió, o ya le dieron trabajo, o algo, y me dijo “no, sigo igual, pero ya me acostumbré”, yo pensé algo así como “No mames güey” y hasta las ganas de pedirle “un rol” en el Golf se me quitaron, y nos despedimos.

Yo siempre he sobrevivido de lo mismo, arreglando computadoras y vendiendo sistemas a medida, ese siempre ha sido mi mero mole.

Por una recomendación del Profr. Ismael Vidales,  caí a la Universidad Pedagógica, de hecho empecé dando mantenimiento a las compus, o sea de limpia compus, y por ciertos eventos, en los cuales metí mi cuchara y demostré que sé hacer muchas cosas con la computadora se me empezó a pagar un muy buen sueldo, de los recursos propios de la facultad, el problema de la SEP, es que normalmente tiene puros profesores normalistas en puestos técnicos, un ejemplo en tecnología educativa tiene maestros que saben usar word y excel, pero que tienen muy poco conocimiento de redes, de hardware, tendencias, etc.

Y alguien como yo, siempre les explicaba o iba y hacía algo que para ellos era difícil.

Total que empezó un concurso por una plaza para el departamento del CECSE, esa plaza yo no loa quería, en serio, sabía que me iban a pagar menos que lo que estaba ganando, y sabía que me iba de cierta forma a “amarrar” porque esa plaza federal y vitalicia iba a sobrevivir todos los gobernadores panistas o priistas, pero cuando supe que mucha gente estaba sobres de esa plaza, y como la verdad es que soy bien gandaya y ojete, concursé para la plaza, hice mis exámenes, pruebas, etc etc, hasta tuve que ir al campo militar a liberar mi cartilla. Y por muy amplio margen gané la plaza.

La gané nomás para que otro no la ganara, ojete, ojete.

En los primeros 6 meses el sindicato me puede quitar la plaza si le da la gana, ya saben, lo típico, la corrupción, y yo la defendí y no me la pudieron quitar, además es que siempre hice un excelente trabajo,  y me querían todos los grupitos que había, panistas y priistas por igual.

Las ventajas de vivir del gobierno son bastantes, sueldo seguro, super seguro, aguinaldo bien bañado (90 días de aguinaldo), vacaciones pagadas, que eran 2 semanas en navidad, 2 meses en verano, 2 semanas en semana santa. Días festivos, puentes, etc etc.

Viaje y conocí bastante, me quedaba en los mejores hoteles.

Si los diputados se deben cualquier bono o aumento, lo que fuera, siempre me llegaba un cheque salpicándome con su corrupción, y por tanto deseando que pronto se aumentaran el sueldo de vuelta.

La vie in rose

Después de algunos meses, yo ya tenía bien domado mi departamento, y me metía a otras áreas, más que nada porque siempre he sido proactivo y me gusta aprender de otras cosas (algo bueno debía de tener),  la ventaja es que yo si tenía computadora e internet y un módem de 56 kbps, y el messenger tenía poco de haber salido, así que mis tiempos de ocio los pasaba chateando pero a lo grande. Yo no estuve tan aburrido como el Deibid, y seguido viajaba, de hecho si pensé seguir ahí e ir escalando peldaños, para ganar más $$$.

(Inserte aquí el sonido de un disco de acetato de 45 revoluciones cuando se retira rápido la aguja y se ralla)

Claro que no, es una plaza, y solamente se aumenta el sueldo cada cierto tiempo, además de ciertas recategorizaciones que se hacen si llevas cursos.

Por tanto no le puedes tirar a ganar más, lo único que se puede hacer es barbear a algún funcionario pesado para que te “mande pedir” y te den compensación.

Una plaza significa que da los mismo si haces o no haces, mientras cheques tarjeta a la hora de entrada o de salida, ah pero como las tarjetas ahí se quedan, te puedes turnar para que el lunes llegue fulano temprano y cheque toodas las tarjetas, el martes mangano llega temprano y checa tarjetas, el miércoles moi, y así sucesivamente.

O te puedes largar temprano, y pedirle a alguien que a tu hora de salida pase la tarjeta por favor, a cambio de una soda.

Cómo suele pasar, aunque las satisfacciones eran muchas, me empecé a desesperar con la situación económica y el conformismo con el que vivía, las plazas se heredan, eso es bien sabido, los hijos de las personas que tenían plaza, ni siquiera se preocupaban por estudiar, ya que en algún momento y de la nada iban a tener trabajo para toda la vida.

Yo la verdad no deseaba eso, y en la oportunidad que tuve de salirme, me salí.

Si contara cuántas veces me tacharon de pendejo, es un número que se aproxima al gúgol, en teoría ya tenía mi vida resuelta, pero en mis cálculos de nada servía esa seguridad.

En las mesas de trabajo, me decían que era la primer persona en veintitantos años que hacía eso, es más, nadie sabía al 100% que requisitos había que cubrir para “regresar” la plaza, pero al fin lo hice. Y la verdad me alegro.

Ya han pasado 6 años desde entonces, y seguido visito a mis compañeros, ya que la verdad, los aprecio mucho, e hice buenas migas con mucha gente.

Pero me da cierta no sé, melancolía, tristeza, desazón, ver a la misma gente exactamente dónde se había quedado, en los mismos escritorios, en las mismas sillas, algunos ya canosos, o con más arrugas que antes, algunos más gordos, otros más delgados por las enfermedades propias de la edad, como un panorama completamente en sepia dónde sólo yo tengo color.

Dónde al preguntar que han hecho, o qué hay de novedad se responde con “nada, lo mismo.”, y cuando se pregunta por fulano, ya se jubiló, ahora está su hijo.

Dónde el único que tiene que contar soy yo, y aunque es halagador que me escuchen, siento pena, por ellos, por su conformismo, por vivir en la burbuja que es el gobierno y sus plazas vitalicias.

Cuando los veo siempre pregunto por mi plaza, que desde hace 6 años ha rodado, la han ganado, se ha impugnado, se ha peleado, y sin embargo no ha habido nadie digno de tenerla, “te está esperando Miguelito, para cuando quieras volver.”

agosto 17, 2009 - Posted by | Cosas que sólo a mi me pasan | ,

5 comentarios »

  1. Ciclarse es bien gacho y “acostumbrarse” mucho peor. Es preferible salir de ese “estilo de vida” a lamentarse después.

    ¿Qué será del Deibid?

    Comentario por Anónimo | agosto 17, 2009 | Responder

  2. Ash, el comentario anterior lo hice yo.
    Sorry, regazón que en ocasiones suelo hacer…😛

    Comentario por myselfmeandi1 | agosto 17, 2009 | Responder

  3. Te perdono y olvidemoslo, el David se fue pa´l otro lado.

    Comentario por maraluce | agosto 17, 2009 | Responder

  4. Charros… bien por tí y mal por la bola de ‘empleados’ que están cobrando namás por envejecer…

    Comentario por Pacasso | agosto 28, 2009 | Responder

  5. Así es mi estimado Pacasso, y luego porque el país está todo empinado, ah pero que no les rebajen $100 pesos porque se indignan y salen con que “es que no valoran nuestro trabajo”

    Comentario por Miguel Araluce | septiembre 5, 2009 | Responder


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