Rant-o-pia

La Cornucopía de los Rants.

Modelos Antiguos

Fue en el año del primer Big Brother,  mi hermano Luis, que ya tenía 18 o 19 años quería comprar un carro, pero no teníamos dinero, total que esperábamos alguna oportunidad de esas que salen de repente de gente que malbarata sus carros por la urgencia de conseguir dinero.

Un día en el viernes no cuesta, vio un carro que vendían superbarato un Chevrolet Bel Air 1958, para los que no sepan mi apá es mecánico automotriz, y no es por presumir, ni porque se a mi papá pero es muy bueno, cuando le llegan fallas difíciles o los típicos casos que ya están desahuciados se les pega y se apasiona hasta que lo resuelve.

 En fin, fuimos en “La taralata” que era una vagoneta ford fairmont que tenía papá, ya saben lo típico, las puertas no tenían seguro, se necesitaban pinzas para subir y bajar los vidrios, prendía sin llave, el cofre con un palo de escoba se sostenía, era automática, pero no tenía parking, había que ponerle un barrote 4×4 que papá siempre cargaba, las bujías con doble aumento, etc etc. Papá le ponía el aceite y las bujías que quitaba cuando los clientes, le hacían la afinación a sus carros.

 En la casa de Herrero, Asador de palo y los hijos del zapatero descalzos.

Bueno, llegamos con el señor que vendía el carro, y no podíamos distinguir el carro de la basura que estaba tirada en el patio, pos ahí estaba la lanchota, todo oxidado, sin llantas, con las puertas abiertas y caídas, la cajuela toda cucha, los vidrios estrellados el motor todo amarrado, sin radiador, sin tanque de gas, sin asientos, y el cascarón eran huecos de lámina herrumbrada y podrida y pasta para resanar.

 El señor tenía cara de saber que nunca nadie le iba a comprar el carro, a mi me gustó, pero casi estábamos comprando las puras vistas, total que mi hermano dijo que sí lo quería y el señor dijo que quería $3,000.00 pesos por él, pero mi hermano nada más tenía 500, total que hicieron un convenio de 6 pagos de 500 pesos, y cuando acabaran de pagarlo nos lo íbamos a traer, en 6 semanas fuimos por el carro, contratamos una grúa, y mi hermano estaba bien emocionado, ya estando en la casa papá tumbó una pared de las que da a la calle y metimos el carro a la casa y volvió a poner la pared.

 Ese día papá estuvo todo el día con el motor, y lo prendió y le dijo a Luis que ya nada más había que conseguir lo demás y que podíamos empezar a lijar, pero que Luis se había quedado sin lana por la grúa tons papá compro lijas y ahí nos hacíamos güeyes, pasó el tiempo y pos seguíamos lijando y Luis le decía a papá:

 –         Oye apá, ¿Cuándo va a quedar el carro?

–         Pos hay que comprarle el radiador, la bomba del agua y el tanque de gasolina, de entrada, luego acomodarle una transmisión, comprarle llantas y rines, ponerle los asientos, y los vidrios de las puertas, ah, y una batería.

 Luis y papá se iban todo el día a los yonkes y venían peleados, porque por fin hallaron un carro igual y Luis no quería gastar.

 – Es que está bien caro.

– ¿Pos qué quieres?, ¿Que te las regalen?

– no, pero pos más bara.

 – cuando volvamos a ir ese carro ya no va a estar.

Y sí, ya pa’ cuando volvían ya estaba el puro cascarón, porque como sabrán hay mucha gente que le gusta arreglar autos clásicos.

 Y Luis se agüitaba, de hecho papá le empezó a comprar pasta pa resanar y cosas así, hasta que un día se hartó, ya había pasado como 3 o 4 meses.

 –         Bueno, ¿Qué chingados quieres?, ¿Lo vas a arreglar sí o no?

–         No, pos sí.

–         Pos ya cómprale lo que falta.

–         Neee, son cosas bien caras, mejor me compro un vocho.

–         Chingada madre, ¿Y luego todo el tiempo y lo que compre?

–         Es que no mames, me sale más caro que uno nuevo.

 

Total que pinche carro no lo querían, y en esas fechas estaba de moda el primer big brother, no sé si recuerden a una vieja horrible y pedorra que se llamaba Verónica y que nadie la quería, ni pa cogérsela.

Pinche vieja la odio, pero no lo suficiente para entrar en mi lista.

Pinche vieja la odio, pero no lo suficiente para entrar en mi lista.

 

Entonces bautizamos al carro “Verónica” que luego devino en “Burrónica.

 Ya que estaba mi papá a punto de meterle un chingazo, entro yo al quite.

 –         te lo compro!!

–         Neee, ¿a poco?

–         Sí, pero te doy nomás los $3,000

–         sobres!!

 

Se lo pagué y papá dijo que qué bueno, y le pregunté que era lo más urgente.

Total que le compre su batería en walmart, el radiador era de un chevy nova, el tanqué de gasolina que quedó era de un spirit, le compré en el yonque la cajuela.

Le compré llantas nuevecitas y rines cromados, en Pablo A. de la Garza.

 Los vidrios no los conseguimos, y los hicimos de acrílico (♪ a qué le tiras mexicano cuando sueñas♪) papá se robó muchos señalamientos de “ALTO” e hizo el piso del carro y la cajuela con ellos y luego les puso chapopote y lo alfombramos con una alfombra que olía a miados. (Conste que le recortamos de donde no estaba miado).

 

Quiero agradecer al municipio, por apoyarme en la contrucción de un piso digno para mi coche.

Quiero agradecer al municipio, por apoyarme en la contrucción de un piso digno para mi coche.

 Compré unos triplay para hacer la tapa interior de las puertas, en el yunke compré las manivelas y los espejos, y unos asientos de troca Chevrolet Apache, y el volante de una troca chevy custom 1981.

 Terminamos de resanarlo, yo creo que le agregamos unos 50 kilos de pasta, y lo pintamos con pintura berel para casa, porque la pintura automotriz estaba prohibitiva. 

Voila!! El carro estaba listo, la transmisión quedó Standard con la palanca en el piso y los cambios super mega cortitos había yo creo una pulgada de diferencia entre primera y segunda, pero ya habiéndole agarrado la onda, quién me detenía.

Burrónica estaba lista para salir.

Pinche carrote llamaba de a madre la atención, recuerdo que una vez un tránsito me paró y yo pensé, ya valió madre, y nomás lo chuleó y ya me dejó ir.

 

Ah cómo llamaba la atención.

Ah cómo llamaba la atención.

 Nadie lo quería asegurar, algunos por la excusa de que ya era chatarra, otros porque no me lo podrían reponer en caso de accidente, pero en FAMSA me dieron un seguro pedorro, donde la “señorita” no me dijo ni madres.

 Yo me hice experto en estacionarlo en los centros comerciales donde están los lugares super chiquitos.

 Recuerdo cuando íbamos de rol, como estaba bien jodido de los amortiguadores y las muelles, porque era de muelles, que cuando veíamos morritas mamacitas o nos parábamos en algún lado para que nos vieran, nos empezábamos a mover dentro del carro como si matáramos el gusano a sentones y el carro empezaba a hacerse como si tuviera sistema hidráulico como los low rider´s.

 Me acuerdo una vez que fui a una conferencia de la SEP en un hotel popis del centro, que había valet parking, y yo llegó en burrónica, y todos “oooohhhhh!!!!!”

Esas son nalgas, no chingaderas.

Esas son nalgas, no chingaderas.

 Pero yo no se lo quería dar al mono, por lo de los cambios, y se puso necio y me dijeron ahí las maestras, “déjalo miguelito, no va a pasar nada”, total que ya le di la llave y bien chingón se sube el vato, porque se sienten expertos en conducir, y lo prende y le acelera, y saca el clutch y “PPRRTTT” se apaga, porque la primera para hallarle no entraba instintivamente como todos los carros había que buscar un piquito y  presionarlo, si no se pasaba a la reversa o a la tercera. Y así estuvo el vato metía reversa, y pos no le servía ir para atrás, y metía tercera y se apagaba, porque estaba bien pesado el carro.

 Había que buscar el piquito entre la reversa y tercera y pucharlo a fuerza para que entrara la primera.

Había que buscar el piquito entre la reversa y tercera y pucharlo a fuerza para que entrara la primera.

Total que hora y media después veo que no lo pudo prender, entre todos los valets mejor lo empujaron a una orilla porque se les amontonaban los demás carros, le di el boletito al valet, y se quedaron viendo unos a otros, y ya me contaron que todos le hicieron la lucha pero que no habían podido echarlo a andar.

 Y pos ahi voy, y todos los maestros “ay va miguelito al batimovil” (porque en la SEP era conocido como batimovil) y ya lo prendo y le doy y como si nada.

 Hubo una ves que estaba lloviendo de la manera más atenta, y los limpia brisas nomás uno jalaba, y pos sin desempañador, e iba en una fila de esas largas que se hacen, y de repente siento que le pego a algo, como cuando le pegas con el carro a un bote de basura. Y limpio el vidrio por dentro, del lado del copiloto, y una señora invadió mi carril y no sé si no me vio, pero sola se me ensartó.

Yo no me quería bajar porque estaba lloviendo gacho pero ella si se bajó por el lado del copiloto, y fue y me tocó el vidrió bien encabronada, y ya bajé tantito el vidrio, y me dijo:

 –         Me chocaste!!!

–         No señora, usted se metió a mi carril.

–         No, me echaste el carro encima, lo hiciste a drede, ¿Cuánto traes?

–         ¿De qué?

–         De dinero, me tienes que pagar la puerta.

Me bajé, pero seguro de ser inocente, y vi, y efectivamente yo estoy perfectamente en mi carril y la señora con la mitad del carro en mi carril y la mitad en el otro, la puerta toda doblada para adentro y burrónica ni se raspó, me volví a subir al carro, y la señora va atrás de mí.

 –         No voy a dejar que te vayas.

–         Señora, tengo mucha hambre, lo que quiero es llegar a mi casa.

–         Pero me tienes que pagar el choque.

–         Señora, es culpa suya usted invadió mi carril.

–         Pero te puse la direccional.

 De debajo del asiento de camioneta saco los papeles del seguro, y los pongo al lado mío.

 –         Sabe qué señora, si quiere le hablamos a un tránsito.

–         (Voltea a  ver los papeles) ¿Tienes seguro?

–         Sí señora, ¿Y usted?

–         (cambia la voz a una muy dulce), permíteme tantito.

 Se sube al carro y marca a un celular, habla un rato y se regresa, en todo ese tiempo el tráfico no había avanzado nada.

 –         Este… hay hablé con mi esposo, este… a tu carro no le pasó nada, ay está bien bonito.

–         Sí señora, ¿le habló al tránsito?

–         No, ¿Para qué?

–         Ok, bueno tons ya pásele, porque se está moviendo la fila.

–         Sí, gracias hijo.

Mis huevos, de seguro le habló al esposo que a parte de haberle dicho lo pendeja que estaba porque el carro que traía era un malibu reciente a lo mejor hasta del año y le ha de haber dicho que la culpa era de ella, y que si yo quería me pagaba el golpe.

 Jajajaja

 Ya cuando me fui a Acuña, pasó un tiempo y compré el Altima, y pos burrónica nomás estaba ahí en la banqueta así que la vendí en Mercadolibre.

Por eso tengo esas fotos, del anuncio.

 

Después Pensé pintarlo Violeta o Morado y ponerle PIMP!.

Después Pensé pintarlo Violeta o Morado y ponerle PIMP!.

Ni para qué contarles que le invertí como $40,000 pesos y lo vendí en $15,000 pesos.

septiembre 30, 2009 - Posted by | Uncategorized

15 comentarios »

  1. […] Modelos Antiguos, que trata acerca de mi Chevrolet Bel Air 1958 […]

    Pingback por De Sotorpes. « Borbotones | septiembre 30, 2009 | Responder

  2. Tu esquema de la transmisión no tiene madre! Pago por ver la escena del valet parking con Mike y Burrónica… JAJAJAJAJA!

    Comentario por Anilu Magloire | septiembre 30, 2009 | Responder

  3. jajajjaj ya me imagino todo el circo para armarlo, ese relato estuvo arto interesante y me acorde q no me gusta manejar

    Comentario por ferrari1 | septiembre 30, 2009 | Responder

  4. Gran post… Creo que uno de mis sueños para el retiro, es el de poner un auto clásico al tiro… y digo sueño porque de mecánica no sé un calambre… así es que creo que lo dejaré para la próxima vida, siempre y cuando no reencarne en canguro…

    Comentario por Pacasso | octubre 1, 2009 | Responder

  5. Me gusto el post.
    Ah el auto familiar era un Chevy Nova, si hubiera tenido baro lo hubiera dejado bien chulo.

    Comentario por yanagisawa | octubre 1, 2009 | Responder

  6. carrazo mi lic, que transmicion tan extraña

    Comentario por Lord Iceman | octubre 1, 2009 | Responder

  7. ni hablar cuando papa me dejaba en la secundaria,….
    qe años tan vergonzosos
    aun asi lo preferia que ala taralata, esa si nomas no valia madre, y mas cuando te sentabas atras y no tenia piso y pasaba en los charcos y te mojabas…

    Comentario por Maral | octubre 1, 2009 | Responder

  8. Que buena historia, me recordo mi Mustang Hatchback, parecido a este:

    Pero en feo, rojo, ese solo llovía un 2 minutos y se apagaba, eso porque no tenia la pieza que cubría el distribuidor, asi que tantita agua y me dejaba tirado.

    Así que sacarlo en la lluvia era una faena y como era automatico pues peor el asunto, igual que buenos recuerdos, de borracheras hasta no saber como llegue a la casa, con las puertas abiertas y el stereo prendido, lo vendí al kilo cuando se agujero el motor, nunca me pudieron decir que fue lo que paso, pero dejaba unos charcotes de aceite bien severos.

    Comentario por ryu75 | octubre 3, 2009 | Responder

  9. Vaya historia…. que pareja tan extraña Burronica y tu!!!!
    Yo tambien hubiera pagado por ver a todos los balet parking tratando de hacer andar a burronica.. jajajaja, te es fiel hasta mas no poder…
    El esquema de la transmisión deberias patentarlo… jajajaja
    Yo odio conducir… me pierdo aun con croquis, no me quiero imaginar al volante, sería una amenaza para la sociedad… jajajaja

    Comentario por Alexiel | octubre 3, 2009 | Responder

  10. Anilú: De veras que era una escena de pena ajena.

    Ferrari: Es bien chido arreglar carros siempre y cuando haya $$$.

    Pacasso: Nunca es tarde, además ahora te puedes inspirar con programas como Ride´s, Overhaulin, o jajajaj pimp my ride””

    Oscarin: Dicen que si trabajas es más fácil juntar dinero, no me lo creas a mi, eso dicen.

    Lord Iceman: Hubieras entrado a la subasta de deremate!!! jajajaja

    Marisol: ¿Te daba vergüenza que te llevaran a la secu en burrónica?, de seguro todos los güercos pedorros se quedaban de a 6.

    ryu75: a mi me gustan esos mustangs, un tio tenía uno, con motor 302, tragaba gasolina que era una chulada, ¿Para dónde vives?
    Ya me imagino si te tocó que te agarrara el agua en Ruiz Cortinez o en Solidaridad, que se inundaba de la manera más atenta.

    Alexielita: lo bueno es que considerando que no jalaban los seguros de las puertas y de que prendía sin llave, ese fue un buen mecanismo para que no se lo robaran.

    Gracias por sus comentarios, público inteligente y conocedor.

    Comentario por Miguel Araluce | octubre 8, 2009 | Responder

  11. yu

    Comentario por Anónimo | noviembre 25, 2009 | Responder

  12. Mu?

    Comentario por Miguel Araluce | noviembre 25, 2009 | Responder

  13. pongan musica de jipjo para bajar gratis y mas carros lowader y trocas ……………………………………………………………………….
    graffitis y mujeres

    Comentario por Anónimo | noviembre 25, 2009 | Responder

  14. Muy interesante tu artículo. Gracias por la información.

    Comentario por Manual Pintura Automotriz | marzo 13, 2010 | Responder

  15. no mames,, caon,, esta buenisimo pa que agas una parodia de todas esas madres que escribes,, magnifico,,,,jajajaja,,

    Comentario por incognito | agosto 25, 2010 | Responder


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