Rant-o-pia

La Cornucopía de los Rants.

¡Bomba! Final

 (Cómo son las cosas, en aquellos días el montón de fotos te los daban en un sobrecito y aparte los negativos ya revelados, ¿Qué pasa cuando no aparecen ni las fotos ni los negativos?, ¿Es el equivalente a tener la cámara digital llena de fotos que nunca pasaste a otra memoria o a la compu y se te pierde?)

 El Miércoles amanecí súper jodido, por la caminada del día anterior, más la sangradera, más las migrañas, y ese día lo perdí en el hotel nomás salí a checar el correo, a comer, un bistecito como Dios manda, y compré mi revista EGM, que tenía la portada de Sonic, me fui a mi hotelito y estuve acostado toda la tarde viendo tele, y viendo nenas en la alberca.

 En la noche que salí a buscar la cena, vi que el hotel ofrecía tours,  y vi el que quería a las rías de Celestún, a ver los manglares, tons le dije al vato, que me apuntara para el jueves, me dijo que venían a las 8:00 por mi. Creo que me cobraron 600 u 800 no recuerdo, y que era todo el día. Se me hizo chingón. Y me ofreció levantarme temprano a lo que accedí, y me ofreció un desayuno a lo que le dije que no.

 Me fui a jetear temprano, y el jueves estaba listo, a las meras 8:00 llegaron por mi, y nada más yo iba del hotel, me subí a una minivan, esta vez nada más llevaba la cámara, me senté adelante, y en los asientos de atrás venía una familia Europea de Suiza, con un inglés peor de chiclero que el mío, los saludé y no me contestaron y me sordié, pero el guía les explico que los estaba saludando, y ya dijeron gud mornin.

 Nos paseo por varios lados pero no pasó nada chido, así que le voy a dar Fast Forward hasta que llegamos a Celestún, nos subimos a una Lancha (insisto una embarcación, no “La ancha”), el Lanchero y el guía hablaban en Maya, lo cual me ofendió porque de seguro estaban sacándonos la garra, a los suizos como que no distinguían del español/maya/inglés. Cuando el lanchero aceleró casi me fui de Nalgas, pero me agarré al asiento donde iba, y creo que dejé el mojón allá atrás, porque la lancha iba bien recio y saltando por la más mínima olita.

 

Le pregunté al lanchero:

 

– Oiga, ¿no tiene salvavidas?

– no se usan, además está bien bajita el agua, no tengas miedo. (Bomba!)

– (no es miedo es precaución) a bueno.

– …

– …

Como que el guía vio que no iba muy convencido, porque me dijo:

 

–         Mira los flamencos, están parados en el agua, no está hondo.

–         ¿Y los lagartos?

–         No te hacen nada, te tienen más miedo ellos a ti que tú a ellos.

–         (esos son los perros) OK, (e hice mis trompas)

 

Llegamos a un lugar donde nos bajamos y estaba bien bonito, el agua tan exageradamente clara y cristalina, y en medio de la selva.

Y en medio de la nada apareció un señor que vendía dulces de coco y de tamarindo, exquisitos.

 

Ahí estuvimos varias horas, y aunque nos quisimos comunicar los suizos y yo, no lo lográbamos.

 

–         laksjdwijlkasjdlakjslkdjlaskd??

–         Lkjasdjlkjsdlkjalskdjlkajsdlkj!!

–         Lkjslkjasldkjlaskdjlaksjdlkl tacos

–         Laksdlkjalkjslkdjlaksjdlkj Monterrey

–         Alksjdlkja lkasjdlkajs asjdkjalskd doctor ajskjs simpusium dfasd cancun

–         Laksjdljjd pobre kjashkjhsd sotorpe

–         Ahhhhh!!!!!!!!

 

Ya que nos bajamos de la Lancha pasamos a la tienda de recuerditos, compré varias cosas, pero lo que triunfó, fue un chango marinero con todo y gorrita de capitán del crucero del amor, hecho de cáscaras de coco, ese lo compré pensando en Edson.

 

Nos subimos a la troca y nos dice el guía que vamos a la playa!!!!

Oh, gran  problema, yo no sabía!!!!

Apenas era como la 1:00 PM, y le dije al guía:

 

–         ¿Vamos a ir a la playa?

–         Ya estamos en la playa (bomba!)

–         Es que no me dijeron, (decepción por no venir preparado)

–         ¿No trajiste traje de baño?

–         No, es que no me avisaron (¡quiere llorar!, ¡quiere llorar!)

–         Ah, pos métete así!!!!

–         Neeee.

 

Me agüité bien gacho, de hecho yo quería estar sentado frente a la playa abajo de una palmera oyendo canciones de mar, y con mi libreta de poemas, escribiendo poemas de despecho, algo así como “te odio”, “ya no te amo”, “ya no te necesito”, “muérete”, ya saben, recuerden que mi viaje es por un desamor.

 

En eso estaciono la troquilla, y nos bajamos era un restaurancillo pedorro, entramos y dije “No mames”, el fondo del restaurante daba directamente al mar, hermoso, que agua tan azul turquesa, como los fondos de escritorio del windows (sotorpe!!).

 

No, pos yo no me metí al agua, porque andaba vestido, ¡de vestir!, con pantalón docker y camisa de manga larga, como buen ingeniero, zapato de vestir y calcetón blanco.

 

Los suizos tampoco entraron, de hecho no me hubiera gustado verlos sin playera, definitivamente, nos quedamos en el restaurante, me comí un pejcaito, unoj, camaronjitos, y un refrejquito.

 

Estuvimos toda la tarde platicando a como pudimos, y ya nos vinimos, estuvo padre, el guía los llevo primero, a los señores y pos ya saben, beso y abrazo, sabiendo que no los vas a volver a ver, pero como quiera se crea un vínculo.

 

Me fui a mi hotelito, y a buscar la papa.

 

Pero……

 

Llegando de la papa entro al hotel y me habla el vato del mostrador, es el mismo que no sabía deletrear mi nombre:

 

–         Miguel

–         Mande.

–         Oiga hoy es su última noche, ¿va a quedarse más días?

–         Pero te pagué 5 noches, ¿es hasta el sábado no?

–         No, fue la noche del domingo, la del Lunes, la del martes, la del miércoles, y hoy.

–         ¿Me estás cobrando el Domingo?!!!!!!!!!!!!!!!!!!

–         Sí, antes de las 2 P.M. se cobra.

–         Ahhhhh.

–         ¿Se va a quedar otro día?

–         Déjame veo, ¿A qué horas tengo que desocupar el cuarto?

–         Antes de las 2:00 P.M. de Mañana.

–         Ok, mañana te aviso.

 

Corro a mi cuarto a checar la cartera, entre billetes de a $50 y de a $20, traigo nomás como $1,500.00, y no sé cuánto va  a ser del autobús. Agarro el teléfono del cuarto y pido línea. Hablo a la estación de autobuses.

 

–         Buenas Noches, disculpe,¿hay mañana un autobús a México?

–         Sí hay uno a las 9:00 A.M.

–         Ok, ¿Me puede reservar un asiento?

–         Permítame… …. ……… No, ya están todos los asientos ocupados.

–         Y.. ¿No hay otro autobús?

–         A México hay hasta el Sábado, ¿Te reservo un lugar? Nada más quedan 3 lugares de el del sábado.

–         No, necesito uno mañana!!!

–         Apenas que alguien cancelara o no se presentara, permíteme …. …. … No. Ya todos están pagados.

–         Ok, Gracias.

 

Opción A, Pagar otro día de Hotel y ver si acaso completaba el autobús del Sábado, pero ¿Y las comidas?

Opción B, Dormir en la central el viernes, demasiado naco, hasta yo tengo límites.

 

Pero soy un sotorpe, así que fui al lobby, y pregunté si habría un cibercafé abierto, ya eran como las 11:00 más o menos, y me dijo que había computadoras para los clientes en un cuarto por el que yo pasaba todos los días, fui, y consulté en internuéz, la línea ADO, que de Mérida llega hasta México y a ¡¡¡Veracruz!!!  De Veracruz sé que hay autobuses a Monterrey gracias a mis amigos de Veracruz que tuve en la facultad.

La victoria era mía.

 

Volví corriendo a la velocidad que corre un sotorpe cuando un programa le pide el número de serie, hablé de vuelta a la central:

–         Buenas Noches ADO

–         Oiga, hace rato hablé, para un viaje a México.

–         Ah si, ¿Qué se te ofrece? (me trata con amabilidad porque no sabe que soy un sotorpe)

–         Oiga, ¿Tiene un autobús que vaya a Veracruz?

–         Sí mañana a las 10:00 A.M.

–         ¿Hay Lugares?

–         No.

–         ¡!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

–         A ver, hay dos lugares en duda, Mira a veces los autobuses traen baño nada más y entonces está disponible la última hilera de asientos, pero si trae cafetería (alguna triste cafetera y vasitos desechables supongo) no hay la última hilera de asientos.

–         ¿Y cómo puede saber?

–         Mmm, Ya es tarde, Hasta mañana que llegue el autobús de Veracruz.

–         Y ¿Puedo apartar el lugar por si trae?

–         Sí puedes, pero sino trae la fila de asientos no te devolvería  el dinero, te lo cambiaría para el sábado. (como quiera iba a tener que esperar para el sábado sino me arriesgaba.)

–         Ok. Sí está bien, es más sabe qué deje se lo pago de una vez.

–         Ok, Serían (creo que) $595.00

–         Voy para allá.

–         Aquí te espero.

 

Corre Miguel, Corre!!!!!

No pos me fui en súper chinga, de hecho me valió madre, pasar por tanto tugurio, y ver tanta mujer de la vida galante calentando sus respectivas esquinas, llegué a la central y pagué, me dijo la señorita que ojala y si vinieran esos asientos que como a las 8:00 ya iba a saber.

 

Ya me fui con calma, que sea lo que quiera Dios que sea, y ahora si me dio mello, hasta improvisé ruta, llegué al hotel y me puse a juntar mis chivas, y ya me dormí.

 

Me levanté tempranito, me bañé, fui al baño a hacer del 2, porque yo voy diario, y hasta dos veces si hay qué leer, pero bueno, preparé lo que iba a llevar en la mano, la mochila con el agua, el discman, la cámara, la libreta (en la que iba a escribir mis poemas en el mar pensando en ella), el papel de baño (porque me dijo Ludwiquita ham ñam ñam, que a ella no le gusta que le queden rollitos de papel) y las dolac.

 

Agarré un taxi, pero este si era un tsuru, y llegué a la central, Todavía estaba la señorita de en la noche (y yo que me quejaba que me negreaban) y cuando me vio casi salta de la emoción:

 

– Sí hay lugar para ti!!!!!!

– ¿en serio? Que bueno, gracias oiga.

– Es que te oí bien apurado.

– Ni sabe de la que me salvó oiga.

 

No la abracé nomás porque estaba detrás de una barra, una amistad había surgido.

 

Total que compre fritangas, galletas y jugos jumex pa’l camino, y me subí al bus, hasta atrás, Y pos venía yo solito, en eso llega el chofer con una muchachita de 13 años de muy buen ver (ah la urgencia), el chofer le viene diciendo que le toca al último, que ya mero se iba parada todo el camino. Y cuando ve que voy yo sólo sentado, le dice bajito.

 

–         Mejor siéntate adelante, si te dicen que el asiento está ocupado pos ni modo te vienes atrás, pero le voy a decir al chofer que es amigo mío que te cuide, si te molesta el “viejo” (¿viejo?, estaba en la flor de mi juventud, lleno de bríos y pujanzas) le dices a mi amigo.

 

Lo bueno, es que hablo bajito y como quiera lo oí, ¿Sabrá que soy sotorpe?, bueno ese chofi se baja y se sube otro chofi, el chofi papá de la muchacha le hace señas y me apunta, ahora sí para que vean que no escucho.

 

Bueno, pos ya empieza el viaje, total que pasamos algunos pueblos, y llega a una central, entonces baja y sube gente, y ya sube una muchacha que le dice a la chava de 13 que es su lugar, y ya se viene la chavilla conmigo.

 

No recuerdo su nombre, pero lo tengo apuntado por ahí, en la libreta.

 

Total que ya arrancó el autobús, y la chica me preguntó lo típico que a donde iba, de donde venia, ya saben cosas aburridas, cuando me preguntó mi nombre, y le dije mi apellido, pos no entendía tons saqué mi libreta, para escribir mi apellido, ya me dijo que era de Chetumal, y que iba a Cd. Del Carmen, Campeche, me dijo su nombre pero no lo recuerdo, le llamaré Ximena, porque es un nombre que harto me gusta.

 

Pos la Ximena, me empezó a enseñar Maya, (pregúntenme si me acuerdo de algo) jugamos al gato, y ahorcado, etc etc, nos contamos chistes, me la estaba pasando como nunca.

 

Ya al cabo de un rato éramos los mejores amigos, y luego paso algo raro, me dijo que quería pedirme un favor, y le dije que sí. Me pidió que le cambiara el lugar y se lo cambié, entonces yo quedé en la ventana y ella en el pasillo, me agarró la mano, y según me la estaba leyendo y se estuvo riendo sola, yo la verdá sentía rebonito, y luego me dijo préstame tu libreta, y se la presté y me dijo, préstame la pluma, y escribió algo y me dijo “no mires”, ok, y me veía por arriba de la libreta y seguía escribiendo.

 

Luego me dio la libreta y me dijo, no me ordenó “guárdala”, y yo súper obediente, y seguimos pendejeando, yo feliz, lástima que estuviera tan chiquita, y de repente, me empezó a hacer cosquillas, y yo pos también, y me fijé que se estaba asome y asome por el pasillo, porque de repente iba gente al baño, pero la verdad como que ya era algo más íntimo, y me dijo que sacara la libreta, y yo la saqué, y busqué lo que había escrito, y me super chivié, sé que me puse rojo, rojo, venía un corazón con el nombre de ella y el mío, y decía que me acababa de conocer, pero que nunca le había caído alguien bien y cosas así, yo no supe qué decir, porque así de gustarme si me gustaba, de que nos llevamos bien pos sí, pero así como pa decirle ¿Quieres ser mi novia? Ta cabrón, además que sería amor de lejos… amor de lada.

 

Pos ella estaba bien atenta a mis reacciones y verme rojo le gustó, y se me vino encima, ay guey, estaba en el dilema de lo que quiero hacer y lo que debo hacer, de querer pos si la hubiera abrazado y dado un beso, pero no debía, en eso se escuchó que alguien se levanto e iba al baño, y pos me dejó, y estuvimos callados hasta que el señor salió del baño y se sentó de vuelta en su lugar, luego seguimos pendejeando, me esculcó la mochila y vio la cámara y nos tomamos fotos, y me tomo a mi arrinconado como me tenía, y luego me dijo,

–         ya llegamos

–         ¿A dónde? (peinándome de vuelta)

–         A Cd. Del Carmen, ya me voy a bajar.

–         (Ay güey, me agüité bien gacho.) Ah

–         Ahí está mi teléfono, me hablas, y le dije que sí.

 

Y se empezó a arreglar y a medio peinar, y etc. Llegamos a la central de ahí y se despidió, de mano, y se fue, la vi por la ventana que la fueron a recoger, le pedí chance al chofer para “ir al baño” y me dijo que 5 minutos, fui tras ella pero otra vez, ya no la encontré, volví al autobús. Sólo otra vez.

 

Bueno, pos ya era tarde, perdí la noción del tiempo sin reloj, calculo que eran las 4:00 P.M. más o menos, y ya tenía hambre, estaba esperando a que se parara el autobús en algún restaurante, pero no, nada, me tomé los jugos que tenía y las fritangas, pero tenía hambre de comida

 

Oscureció, y el camión seguía, pusieron una película de Michael Moore, pero pos las teles estaban adelante, ni escuchaba ni distinguía los subtítulos, o sea, a toda madre.

 

Me puse a escuchar mi discman, pero se me hacía aburrido, y para afuera no se veía nada, todo era negro, de repente vi luces, era un retén Militar, se subió un cabo con una linterna, y nos empezó a iluminar uno por uno, hasta que llegó conmigo

 

–         ¿Vienes sólo?

–         Sí

–         ¿Traes identificación?

–         Sí, le di la credencial para votar.

–         ¿Me puede enseñar su equipaje?

Y me tuve que bajar, solamente a mi me bajaron, y saqué mis garras y las revisaron y ya me dejaron subir y seguimos.

 

Pos me dormí con hambre, ni modos, pensé que quizás en la mañana, llegaran a algún restaurante.

 

De rato me despiertan, era otro soldado, me estaba moviendo para que me despertara, y otra vez lo mismo, otra vez, nomás yo.

 

Ya no pude dormir, porque me despertaron, seguí escuchando música, pero no estaba ni dormido ni despierto, y con hambre y ahora sed, porque ya me había acabado el agua.

 

En la mañana me desperté y apenas íbamos en Tabasco, hubo otro retén, y se subieron unos ñores a vender mangos verdes con chile y limón, compré, tenía hambre, y les compré un jugo de algo, creo que era de guayaba, ahhhh, con madre.

 

Y luego ahhhh, que pendejo, hubiera comprado más.

 

Ya como a las 9:00 AM, me dieron ganas de ir al baño, del 2, y pos se me hacía que iba a estar cabrón, porque se movía el autobús, además estaba empezando a percibir olor a orines, desde que me desperté.

 

Tomé valor y fui, nunca lo hubiera hecho, alguien se había zurrado afuera de la taza, y aparte vomitado, el mini lavabo.

 

Ay Güey, me salí todo asqueado, pero no me había percatado que cuando se bajo la muchachita, quedaron asientos vacíos al frente, que Güey, hubiera podido ver las películas.

 

Ya que me cambié de lugar, por una extraña razón el clima deja de funcionar, y las cosas se ponen calientes, y el baño empieza a oler de la chingada, y la gente que intenta ir se oye que dice cosas con asco y se regresa.

 

Ya en el medio día, nada, estamos en medio de nada, y mis ganas de ir al baño se convierten en retorcijones, y las ganas de tirar el agua, no mejoran las cosas.

 

Ya como a las 4:00 o 5:00 P. M. Quizás más tarde, llegamos a la central de Veracruz, y me bajé con ganas de ir al baño, pero por si las moscas conociendo mi suerte llegué primero a la línea que tenía viajes a Monterrey, y me dicen:

 

Va a salir el último a Monterrey de hoy, dime si vas a ir para decirle al chofer que te espere, obvio que si lo compré, pero ni una coquita pude comprar, cuando corrí para atrás con las maletas, estaban todos arriba y el autobús estaba ya prendido, apenas me acomodé en mi lugar, mero enfrente, y le dio, y yo haciéndome del baño.

 

Otra noche sin cenar, pero de perdis su subió un señor que vendía cocas y agua, compra varias botellas de agua y 2 cocas, y unos sándwiches más desabridos, al menos no me iba a deshidratar, pasaron unas películas tan horribles, de unas güercas que le buscan novia al papá viudo, y otra de un perro que se creía artista, ya no tenía pilas el diskman, y las de la cámara nomás duraron un ratito.

 

Pos a mal dormir, a media noche otro retén entrando a Tamaulipas, otra vez, nomás a mi me bajaron (qué no puede alguien viajas sólo).

 

En la mañana me desayuné la coca toda tibia, pero ya íbamos entrando a ¿Montemorelos?, ¿Por dónde se habrá venido?, yo esperaba que entrara por Cadereyta, en fin, ya sólo una hora, ya no me aguantaba las ganas de ir al baño.

Y….

Al fin, llegamos, corrí a agarrar un taxi, y le dije que le corriera para mi casa, llegué y tomando el Norte, entré al baño a desquitar esos días de aguante, como quiera estuve toda esa tarde dormido y me sentía todo raro, me conecté a internet con mi módem de 56kbps, y vi que mis síntomas coincidían con los principios de peritonitis.

 

Bueno, al final el viaje sirvió a su propósito que era desintoxicarme, de mi decepción amorosa y empezar algo nuevo, aparte tengo que buscar el número de la chava porque ahorita ya debe ser cancha reglamentaria, espero que no esté perdida la libreta como las fotos.

Fin.

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septiembre 10, 2009 Posted by | Cosas que sólo a mi me pasan, Viaje a Mérida | , , , , , , , | 12 comentarios

¡Bomba! Parte 2

(Me la voy a aventar sin fotos propias porque mis hermanos no me mandaron ni madres, en vez de eso lo reemplazaré con ilustraciones cortesía del Paint.)

 

Bueno, Les decía que llegué en la madrugada del Lunes a Mérida, desperté y ¡Me bañé!, empezaban mis desventuras, bueno de entrada, yo estaba tomando un curso en Línea de Blackboard, y ese Lunes presentaba, así que busqué un cyber, para mi sorpresa, había como 3 cybers por cuadra, y todos tenían internet a 2 Mbytes por segundo, ni en mi rancho había esa velocidad, y sí estaba bien rápido, hice lo que tenía que hacer, sobra decir que aprobé ese curso con un 100 limpiecito.

 

Ya para entonces era medio día, y salí a explorar, yo tengo una forma muy peculiar y ridícula de hacerlo, empiezo de un punto arbitrario, en este caso la plaza principal, y camino hacía el norte, hasta que deja de ser interesante, me regreso, al punto de partida, y ahora lo hago hacía el sur, luego hacia el oriente y luego el poniente, no digo “este” ni “oeste,” porque luego me alburean.

 

Iba siendo la hora de la papa, y llegué a un restaurant típico con las mesas en la banqueta, y se me hizo chingón porque iba a ver las morritas que pasaban, sobre todo había mucha güerita gringa y europea, pero grave error, cada 5 minutos iba un vendedor a querer venderme algo.

 

Después de comer, fui a buscar la central de autobuses, y cuando iba a medio camino, me empezó a salir sangre de la nariz once again, yo creo que era por el calor, y pos ahí voy caminando y agarrándome la nariz, llegué a la central, y vi que el único autobus a Chichen Itza, salía a las 8:00 A. M. de la madrugada. Ni pedo, costaba $200 pesos.

 

Ya que tenía esa info, me regresé a mi hotel y me di cuenta que había mucha gente en la alberca del hotel, y pues la pared de mi cuarto estaba polarizada y parecía espejo, fui a mi cuarto y abrí las cortinas y se veía la alberca, y por tanto las chicas que ahí se bañaban, me hice mensito y fui a darme una “vuelta” a la alberca, sólo para estar bien seguro que no se veía nada para adentro, hasta le hice sombrita con la mano al polarizado, y no se veía nada.

 

Regresé a mi cuarto, y estuve disfrutando del “espectáculo”, ah si esas paredes hablaran, y me quedé bien jetón, ahí junto a la ventana.

Volví a despertar ya como a las 8:00 P. M., así que me arreglé y salí a vagar, bueno, recordé que en interné, había visto que hay un espectáculo en la plaza todos los Lunes, así que fui, me quedaba a 3 cuadras, y sí estaba un señor con una guayabera diciendo ¡Bombas!, y pasaron actos dignos de una asamblea de la escuela, con bailes típicos y etcéteras, y entonces la vi… y ella a mi, …, una yucatequita de muy buen ver (aunque era de noche y estaba oscuro) morenita, pelo negro, y pues a la usanza me le quedé viendo, y ella me sonrió, gulp, ¿y ahora? Nunca había llegado tan lejos, y no sabía que hacer, rápidamente busqué algún mono de esos que venden rosas, y que te las quieren vender a fuerzas, pero no, no había. Ah, la invito un refresco, y volví a ver, y no, solamente había cibercafés, mmm.

 

Mientras tanto ella, sacaba de su mochila una flor blanca, una parecida a un crisantemo, blanco, y se la acomodó entre el pelo y la oreja, pero sin dejar de verme, y yo seguía sin saber qué hacer, y luego ella se empezó a acercar, y a mi se me puso la piel chinita, y me pasó por un lado,… mmm el pelo le olía a Caprice de Manzana, my favorite.

 

Miguel Contemplando a la Diosa Maya que se le insinuaba.

Miguel Contemplando a la Diosa Maya que se le insinuaba.

 

 

Entre mi momento de indecisión y mis pies que se negaban a responder, se perdió en la multitud.

 

UNA… DOS… TRES… ¡¡¡PENDEJO!!!

 

Denme una “P” –P!!!

Denme una “E” –E!!!

Denme una “N” – N!!!….

 

¿Qué dice?…. – PENDEJO

 

Nota al Margen: Yo ya tenía 24 años, y mi “técnica” de ligue consistía en quedármeles viendo a los ojos, a las chavas que me gustaban esperando a que ellas me hablaran. Algo así como lo que hacen los coyotes, que se le quedan viendo a los dátiles de las palmeras para “ligarlos” y así los dátiles caen de las palmeras. Como no soy un coyote (creo) pues a mi no me funcionaba, pero de eso me vine a dar cuenta unos meses después. Si se preguntan cómo le hice para hacer tenido novia antes, es que ella me conocía y casi casi hizo toda la chamba y yo me dejé querer.

 

Bueno, ni pedo dijo el tapado, pos la tripa ya que se destensó, me avisaba que hacía hambre, y pues yo quería probar la tan Mentada Cochinita Pibil, y la longaniza(AY PAPÁ)  asada.

 

Cómo ustedes sabrán a mi no me gusta tomar, ni antrear, pero si busqué un restaurancito donde vendieran comida típica, y en casi todos había cantantes de bar que no cantan, cómo Nicho Hinojosa que nomás hacen covers y desgracian canciones ajenas, Y por la cercanía que hay entre Cuba y Yucatán, es muy común que en los bares o así en general, toquen Nueva Trova Cubana, y me di gusto pidiendo rolas de Silvio y Pablo.

 

Después de comer, mi cerebro me mandó, un telegrama, un fax, un memo y un email, de lo que le tenía que haber dicho a la morrita que se me acababa de pelar, Gracias ya para qué.

 

Ese día fue muy feliz, al llegar a mi hotel, le dije al mono que me despertara a las 6:30 AM, ya tenía preparada mi mochila, con un galón de Agua (si el de 3.785 litros, yo tomo mucha agua), mis “dolac” pa la migraña, papel higiénico por si me salía sangre, mi discman con mi CD de trova, la cámara fotográfica “emprestada”, unos rollos para la cámara y mis lentes rayban wearer piratas), en el trayecto a la central, me volvió a salir sangre de la nariz, y me manché la camisa, pero ni modo de regresarme y perder el único bus a Chichen Itza, llegué a la central y compre el boleto, me dicen que era de los últimos, chale!!.

 

Esperando vi mucho turista, la verdad se me hacía algo muy chingón como para pasármela sólo y vi unos hermanos japoneses, así que puse aprueba mi nihongo aprendido durante largas sesiones de La Blue Girl y Ogenki Clinic.

 

Me acerqué ellos estaba sentado y yo de pie, y dije

 

-Ohayo gosaimasu (y sí llamé su atención, se me quedaron viendo asustados)

– Ohayo contestaron e inclinaron levemente la cabeza.

– Watachi no yonde wa Migelu, yoroskoniga ichimasu (jajajaja y entonces la cagazón)

Error # 1, Volteé a ver a la morrita a los ojos, y el vato se enojó.

Error # 2, al darme cuenta y recordar que es falta de respeto, voltee a verle las chichis

Error # 3, regresarme a los ojos.

 

Miguel dándose cuenta que las relaciones exteriores no son lo suyo.

Miguel dándose cuenta que las relaciones exteriores no son lo suyo.

 

 

Cuchichearon entre ellos, y simplemente se levantaron y se fueron a otros asientos, ay guey que bonitas piernitas tenía la morra.

 

Ni pedo, a esperar sólo como un perro, ya avisan del bus, y pos hicimos fila, vi a los japoneses besándose aunque con reservas, así que asumo que no eran hermanos, y el vato voltea a verme y yo me sordeo, en ese momento decido no darles la espalda, no vaya a ser el diablo.

 

En el Bus, que venía hasta la madre, nos pusieron la película K-Pax, ay güey, estaba bien interesante pero no pude ver el final, hasta 5 años después, porque llegamos a Chichen Itza, había una filota para la entrada, y pagué la entrada, no recuerdo cuánto fue, pero me dolió el codo, al entrar todo mundo estaba en bolitas, menos yo y los guías estaban caros, así que me la aventé así.

 

Si alguien ha ido a Chichen Itza, sabrá que está bien grande, yo empecé por el lado derecho, y al llegar a las primeras pirámides, vi que estaba un grupo con un Guía, eran italianos y me les pegué, pero me tuve que despegar cuando una ragazza, me apuntó con el dedo y dijo “Lui non viene con noi”, y eso sin saber que era sotorpe.

 

Bueno, seguí solillo, y me esperaba a que se despejara de guías para subirme a los lugares que tenía un letrero que decía “No subirse”, estuve pidiendo fotos en español y en inglés, en las pirámides chicas, hasta que estaba sentado un una columna como de un metro de alto, que estaba en unas criptas, y le pedí a una Güerita que si me tomaba una foto plis, y en eso se me acercó un señor, y dijo apuntando la columna con tono yucateco:

 

–         ¡estás sentado en un falo! (Bomba!)

–         ¿Ehhh?

–         ¡Estás sentado en un miembro viril!

–         Pensé “ay no mames”, y le dije sólo por corroborar, ¿En un qué?

–         En un Pene!!!, en una verga para que me entiendas.

 

Miguel sentado plácidamente, descubriendo que los mayas eran expertos en Ergonomía.

Miguel sentado plácidamente, descubriendo que los mayas eran expertos en Ergonomía.

 

 

Pos me tuve que bajar y la foto ya estaba tomada, lo bueno es que la Güerita no hablaba español, yo pensé que era una especie de Totem mortuorio, pero según un guía que hablaba a un grupo de espanoles (sí, sin tilde) peninsulares les dijo que los mayas acostumbraban ponerle penes a todo.

 

Ya como a las 12:00 que estaba el sol en su mero punto, creo en sueños que me puse una gorra, pero no logro recordar de dónde la saqué si a mi no me gusta ponérmelas,  lo que si recuerdo es que me empezó a dar la migraña de la manera más atenta, y me tomé mis dolac, pero hacía mucho sol, por tanto iba a estar canijo que funcionaran de inmediato, seguí caminando hasta que llegué a la otra salida del parque donde había un hotel, me regresé, y mis tripas me recordaban la comida, mi prioridad era buscar comida, porque si no el dolor de cabeza me iba a dar peor, seguí caminando por varias de las ruinas y tomándome fotos esporádicamente, ahora revisando que no hubiera testículos de piedra de por medio, hasta que los árboles me dejaron ver “El Castillo” la pirámide mami de todas las pirámides, que chingón, en un claro en la selva, hasta se siente diferente, no pues no dude, a subir se ha dicho, creo que ahora ya no te dejan subirte, que pena, es algo bien chingón, ver toda la selva alrededor y el miedo de caerte al tratar de bajarte.

 

Cuando estaba caminando hacía la pirámide, aparte de la migraña marca chamuco, me empezó a salir sangre de vuelta, en el mero calorón de la 1:00 P.M, me valió y subí la pirámide con una mano en la nariz, y la otra apoyándome en los mini escalones, me quedé en la sombrita húmeda del cuartito que hay en la cima de la pirámide, hasta que me dejó de salir sangre me senté un rato a ver a la gente que subía y bajaba, y me tomé una foto bien chingona, ah, aprendí que a las gringas les gusta que les digas “güerita” aunque ni sepan que es eso, me bajé casi de nalgas, porque si me dio mello la bajada, le seguí hasta que llegué al Cenote más grande, y ahí vendían cocas y rufles con salsa, me comí como 4 bolsas de rufles. Aunque prefería un bistek, pero ni modos.

 

Ya como a las 3:00 P.M. había terminado mi recorrido, y salí al estacionamiento, me seguía latiendo la cabeza del dolor, fui a los souvenirs, y compre varias cosas, y me informé del autobús para volver a Mérida, se iba a las 4:00, esperé y ya me subí, iba casi solo el bus, y no pusieron película así que me fui escuchando al “hueso”

 

Cuando llegué a Mérida me enclaustré en mi cuarto y estuve viendo a las chicas en bikini de la alberca pero el dolor de cabeza no me dejaba inspirarme, así que me dormí, en la noche pedí hamburguesas al cuarto estaba bieeeeeeen cansado.

 

Bueno, Ya mañana termino, con mis desventuras en Celestún, mi casi ligue de una niña de 13 años, y mi peritonitis. 

septiembre 9, 2009 Posted by | Cosas que sólo a mi me pasan, Viaje a Mérida | , , , | 13 comentarios

¡Bomba! Anoche pasé por tu casa…

“bomba… Anoche pasé por tu casa y me ladraron los perros… Quise agarrar una piedra, ¡Y me embarré los dedos!”

 Saludos, era el año 2003, después de llorarle 3 años, si 3 años a mi primer novia, (porque tuve mi primer novia hasta los 20 años, ella tenía 16 años, de ahí que mi hermano me compusiera la canción de “el concha rabo verde” .…El concha rabo verde, el concha rabo verde, agarra una escoba y ponte a barrer, se queda a la comida, se queda a la cena, agarra una escoba y ponte a barrer…), y convencido de las palabras del Maestro Delgadillo de que el mar es el refugio de los tristes, decidí ir de vacaciones a una playa.

 

Y viendo entre las opciones, recordé que de chiquito, me gustaba mucho la pirámide del castillo en Chiche itza, me decidí a ir a la Blanca Mérida, Gracias a las vacaciones que me proveía la SEP, agarré una semana de Julio para ir.

 

Presentando al Mosh, que se ganó ese apodo, por parecerse a Jhonny Gómez de Celebrity Death Match.

Presentando al Mosh, que se ganó ese apodo, por parecerse a Jhonny Gómez de Celebrity Death Match.

En esos días tenía un plan con mi amigo Edson y el Mösh, y cuando les dije del viaje pos si estaban animados. Yo busqué un hotel Bueno, bonito y barato y encontré uno en el mero centro, barato en  $400 pesos la noche con 3 estrellas, y del viaje pensé pues en ir en avión. Reservo por internet el hotel.

 

En mis viajes pasados a México, y cómo le comentaba a ferrari1, vi que el DF y la Cd. De México, son enormes, ENORMES, yo Monterrey jamás se me volvió a hacer ciudad grande, me sentía sumamente ranchero.

 

Una vez me dijeron que si de veras me quería impresionar que llegara en avión a México pero de Noche, que iba a ver por todos lados luces hasta donde alcanzara la vista. Así que Decidí que había que tomar un vuela de Noche, porque para ir a Mérida por hay que pasar por México, y transbordar, así que tomé el último vuelo de domingo de Mexicana de Aviación, porque como ese vuelo sí iba por mi cuenta pues no podía darme los lujos de los que gozaba cuando la SEP me pagaba mis viajes.

 

(Nota: Aunque soy de Monterrey, Que haya tomado el último vuelo de domingo, no quiere decir que lo haya hecho porque me di cuenta que es el más barato, no señor, eso fue un extra.)

 

El plan que armé fue el siguiente:

 

  • El Domingo irnos en avión
  • El Lunes rondar por el centro y buscar información de los tours, ya estando allá.
  • El Martes ir a Chichen Itza y estar toooodo el día.
  • El Miércoles ir a los manglares, y pasear en lancha. (lancha no la ancha)
  • El jueves irnos a la playa y buscar hotel bueno, bonito y barato.
  • El viernes playa también
  • El sábado venirnos, pero como en avión sólo se tarda 3 horas en llegar a Monterrey (una de Mérida a México, una de espera, una de México a Monterrey, se me ocurrió que en vez de eso, nos viniéramos en autobús, para ir “rancheando” sirve que llegábamos al DF y nos estábamos un rato por allá. Para venir llegando a Monterrey según mis cálculos el Lunes.

 

Reservé por Internet 3 lugares en el vuelo que les comento y pues pedí la hilera de 3 asientos pa’ir con mis camaradas, y como yo ya era un experto en treparme al avión, ya había agarrado la ventana para mi. Me dieron una clave, imprimí la hoja, y ya nada más tenía que ir a la oficina de Mexicana con la ficha de depósito y me daban mis pases de abordaje, bien chingón, luego luego, le dije a Edson el plan, y fue el primero que se echó para atrás, que no podía, no recuerdo por qué, me imagino que por billetes, buuuuu.

 

Bueno, le hablé al Mosh por el messenger y me dijo que sí se apuntaba que en el transcurso de la semana me daba su parte de la feria del depósito, si me agüité porque no iba a ir el Edson, además solamente tenía que pagar el avión, el hotel, como quiera nos podíamos hacer güeyes (no gays) y quedarnos todos en el mismo cuarto y turnarnos el piso, y la comida, pues como quiera debía de haber oxxos o seven eleven, y podíamos sobrevivir de cacahuates, pero el vato se rajó y de ahí no lo saqué.

 

Yo estaba 110% emosionado, ya había sacado un mapa de Mérida, y había visto más o menos para donde correr desde el Hotel.

 

Y pues uno o dos días antes de que se venciera el plazo para hacer el depósito, el Mosh también se echó para atrás, ahhhh, valientes amigos, mi falta de sentido común, me empujó a seguir con mis planes, y fui y deposité para mi boleto de avión.

 

Ya que deposité, fui a galerías (sí, toda mi vida tiene que ver con Galerías Monterrey, es cómo la plaza de Hill Valley de Volver al Futuro) por mis boletos, y me fui a mi casita.

Le comenté a mi mamá, y pues no estuvo de acuerdo con que fuera sólo, me acuerdo que nos peleamos, y pos le dije que como quiera iba a ir, aparte tenía 24 añotes.

 

Y si, a la mayoría de la gente que le contaba me decían ¿Vas a ir sólo?, y yo “seeeeeee”.

 

Me preparé para mi aventura, y cómo soy muy precavido, antes de salir de vacaciones en la SEP, pues ay, se me olvidó dejar la cámara, tons me tuve que sacrificar a llevarla al viaje (si la regresé en agosto que empezaron las clases, eh) le compré rollos, y compré una mochila, para mochilear, me preparé con mis “dolac” para la migraña. Y esperé el gran día.

 

Bueno, llegó el gran día, no comí esperando comer en el avión, como siempre, hice todo lo típico, abordé y me senté en el asiento que había escogido, en la ventana, en la hilera de 3 asientos, los monos que me tocaron en los lugares que hubieran sido del Mosh y de Edson, eran dos vatos estirados como los churros, uno saco su laptop y se puso a escribir en word, mis huevos, nomás quería que todos vieran que traía laptop, y el otro se estaba mueve y mueve de su asiento como si tuviera piojos en la coliflor, y cuando por accidente me tocaba, luego luego se encogía (sabría que soy un sotorpe, no llevaba cd´s ni desarmador), yo contaba con mi ¡discman de MP3!, con un CD con 10 horas de pura trova, desde su majestad Silvio Rodríguez hasta Mauricio Díaz el Hueso.

 

Pero la verdad me sentí incomodo de sacarlo, porque estaban los otros dos güeyes, bueno, me dí cuenta que el avión era mucho más chico que el de Aeroméxico en los que viajaba a México normalmente, pero pues no se me hizo malo, hasta que despegó.

 

Cuando levantó la punta el avión se inclinó de a madre, y la verdad es que tuve regresiones a la primera vez que me trepé a un avión, y tembló mucho en la subida y eso que esa sexy tarde estaba despejada, hasta el güey de la laptop, lo vi que hizo cara de ayjuesupinchimadre, yo estaba viendo por la ventana, pero lo veía en el reflejo, me sentía desagusto con esos cabrones, y de repente, chingada madre, me empezó a sangrar la Naríz, cosa que me sucede cuando:

 

a).- me meten un chingazo en la nariz

b).- Está muy seco el clima.

c).- hay cambio de presión atmosférica.

d).- cuando mi cuerpo sabe que voy a hacer el ridículo.

 

En este caso fueron las opciones B,C y D, yo rápidamente me puse un dedo por un lado de la nariz, para presionar y que ya no me saliera, pero al hacer el movimiento y por la desesperación de hacerlo rápido le metí un codazo al güey de al lado, y cuando volteó para hacérmela de Pan Bimbo, vio que tenía sangre, y manchada la camisa, yo no quería hacer pedo, porque como les digo, para mi es algo más o menos normal, el guey de la laptop se dio cuenta, y como iba en el pasillo le hizo señas a la Edecán, pero como todavía no se nivelaba el avión, pues se dejó venir en chinga, y la gente como es de morbosa y metiche, pues ya estaba de “a ver, ¿qué pasó?, ¿Quién?”, llega la edecán a mi fila y me dice:

 

Edecán:  ¿Qué pasó?

Güey de la laptop: Le está saliendo sangre. (sí pendejo, y roja además)

Güey de al lado: ¿No tiene Kleenex? (pendejo antes no pediste un kotex)

Edecán: (mirándome a mi) ¿Estás bien?

Miguelín: Sí, no pasa nada.

Edecán: En serio, es que se tiene que cancelar el vuelo, si hay un herido. (¿Es cierto eso?, ¿Alguien sabe o era por chingar?)

Miguelín: (viendo todas las cabezas que se estiraban para ver el mole), No, en serio, estoy bien.

Se acerca otra edecán por el otro lado, y cuchichean entre ellas.

Se va una para atrás del avión.

Edecan 1: ¿Seguro que estás bien?.

Miguelín: Sí, gracias, estoy bien.

Edecan 2 llega con un vacito de 2 Onzas con jugo de naranja y servilletas: Ten tómatelo.

Miguelín: Gracias. (¿Cómo chingados me voy a tomar el jugo?)

 

Ya se van a su lugar las edecanes y la señora del otro lado del pasillo me está viendo, volteo a verla y le clavo la mirada, se hace pendejita y se sordea.

 

A los pocos minutos ya nivelan el avión y avisan que se puede uno quitar el cinturón, pero por precaución de vuelta no me lo aflojo, y como a las 10 minutos, ya siento que no sale sangre, y me voy soltando de a poquito la nariz, hasta que ya queda todo bien, pero si la siento reseca, el güey de al lado me hace la seña que me limpie las trompas, y medio me limpio lo que puedo, llega una edecán y me dice que pase al baño a limpiarme, pero no quiero dar show, le digo que ahorita voy. (Las 3 mentiras del Mexicano: Mañana te pago, Ahorita lo hago y la más chingona; Nada más la puntita.)

 

Bueno, ya el Mamón de la laptop está jugando al Solitario (y ni juega chido), el otro vato, se sigue mueve y mueve, y moi, espero con ansias mi comidita pa’comer.

 

Pasa la Edecán 1 para atrás, y vuelve con el carrito de la papa, y detrás de ella va edecán dos, con los chescos, se van enfrente con los popis y cierran la cortina. A las 10 minutos pasan pa’trás con los carritos ya vacíos, y vienen repartiendo unas míseras bolsas de cacahuates japoneses (qué en Japón se llaman Cacahuates Mexicanos) y los vasitos de 2 onzas con jugo de naranja. Buuuuuuuuuu, Aunque a mi me dieron 2 bolsas de cacahuates, yo creo que tienen miedo que las demande o algo.

 

Se empieza a poner medio aburrido el pedo, agarro la revista que dan, pero me resulta incómodo, acomodarme a leer, así que para cuando menos acuerdo estamos yo y el Güey de al lado viendo como juega el Güey de la laptop, que se la pasa perdiendo, y se da cuenta que estamos viendo y se ofende y apaga la laptop. Mamón.

 

Ya estamos por llegar a la capital, y en verdad sí se ve bien chingón, la ciudad, se alcanza a ver hasta anca la madre.

 

Aterrizamos y todo normal, espero para abordar el otro vuelo, es un avión mediano, y no va muy lleno, de hecho voy sólo en mi hilera, y será que estamos muy alto, pero está lloviznando, pero se ve bien chido porque por la velocidad el agua se ve horizontal y no vertical,

 

Aterrizamos y sin el más mínimo afán de ofender a nadie, que curado hablan los yucatecos, cuando llego al Aeropuerto de Mérida, ya es media noche, pero como en el avión no me dieron de tragar, más que cacahuates que devinieron en gases, busco que comer, y diviso un burguer king ahí dentro del aeropuerto. Yo no las acostumbro, pero mi solitaria ha estado fregando, picándome la cola literalmente (si tú sientes que te pica la colita…)

 

Léase con acento Yucateco:

 

Encargado: Buenas Noches (Bomba!)

Yo: Buenas, me da una de “esas” (Y le apunto a la hamburguesa más decente, no quiero tragedias como en el Mc Donalds)

Encargado: ¿De qué sabor su refresco?

Yo: Coca!

Encargado: ¿Papas y refresco grande por dos pesos?

Yo: Sí, por fa!!

Encargado: ¿Cebolla y pepinillos?

Yo: Sí, con todo.

Encargado: ¿Hielo en el refresco?

Yo: No, gracias

Encargado: ¿Sería todo?

Yo: Sí gracias.

 

Por una extraña razón saboreé y disfruté tanto éste diálogo, lo tengo bien grabado, si Hicieran una película biográfica de mi, esa sería el equivalente a la escena de la galleta de Armaggedon (lleva doble algo).

 

Salgo (para afuera) cargando mis chivas, y compro un boleto para el taxi, me dicen que es el último que le corra para alcanzarlo, salgo pero si corriendo a alcanzar el taxi, cuando llevaba como 30 metros de carrera sale la ñora que me vendió el boleto.

 

Heeeeeeeeeeeyyyyyyyyyyyyy” (antes no me dijó “eeeeerrrrreeeeaaaaa”)

volteo a ver qué purrúm.

Me apunta hacía una Ichivan de aquellas de hace 15 años que está estacionada justamente donde compré el boleto, “Este es el taxi

 

La Pesera del Amor, La pesera del Amor.

La Pesera del Amor, La pesera del Amor.

 

 

Y claro adentro había 3 gentes y a la usanza ya me habían agarrado de botana, “-¿A dónde vas?, -Ibas solo compadre, -ibas ganando la carrera” tan simpáticos ellos.

 

Ya le doy el boleto al chofer y le digo que voy al Dolores Alba, y me dice que entonces me va a dejar a mi primero, se mueve como 15 minutos y se detiene, voltea el chofer y me dice, aquí es.

 

Me bajo, con mis chivas me despido de los ñores que iban y se despiden muy efusivamente, ¿Por qué tengo ese efecto en la gente de caerle bien luego se que se ríen de mi?, Pinche calle está bien oscura, de hecho me entran los nervios de que a lo mejor estoy en medio de la nada, me acerco al único lugar con luz, y veo que ese es el número de mi hotel, No mamen, parece una casa de la calle Reforma de Monterrey, que está llena de tugurios de mala muerte y salas de masaje.

 

Oh, decepción, entro, ya qué, y veo que está hermoso por dentro justo como las fotos que vi en interné, llego con el chavo que está atendiendo, le digo que tengo reservación

 

–         Miguel Araluce

–         Andaluz?

–         Araluce

–         Aidedulce?

–         A-RRR-A-LL-U-ce de circo-E

–         Ahhhhh, ¿Miguel Rodríguez de Monterrey?

–         Sí, Rodríguez.(shit)

 

Me da mi habitación, camino en el silencio de las ya 2:00 A.M. y me toca el cuarto dando la espalda a la alberca, ¿Es ese el mejor cuarto?

 

Abro, enciendo la luz, aviento todo al piso, le habló a mi amá pa avisarle que ya llegué, ¡¡¡¡y a dormir!!!!!

 

No se pierdan la parte 2 Mañana.

septiembre 7, 2009 Posted by | Cosas que sólo a mi me pasan, Viaje a Mérida | , , , | 13 comentarios